
“Novilleros Andalucía” entrevista a Salvador García Cebada para profundizar en la personalidad de un toro inconfundible, conociendo de primera mano la filosofía de una familia entregada a criar un animal completo en todos los tercios que dé verdadera categoría a la Fiesta
Hablar de Cebada Gago es nombrar a una de las leyendas más auténticas del campo bravo español. Con el cuartel general en la emblemática finca La Zorrera, en Medina Sidonia, la familia Cebada ha esculpido a lo largo de las décadas un toro de una personalidad inconfundible. Fieles sucesores de una filosofía innegociable, los hijos de don José Cebada Gago mantienen vivas las premisas de selección que convirtieron a este hierro en sinónimo de emoción y respeto. En “Novilleros Andalucía” conversamos con Salvador García Cebada sobre los criterios de la casa, el peso del tercio de varas, su idilio histórico con la feria de Pamplona y el compromiso inalterable con la integridad de la Fiesta.
¿Cómo han logrado mantener ese carácter tan propio y reconocible en sus pupilos?
Desde que mi padre comenzó su andadura en la ganadería brava, mantuvo siempre el mismo criterio se selección para conseguir el toro que tenía en su cabeza y que consideraba más emocionante para el toreo. Ese mismo criterio nos lo transmitió a nosotros y seguimos seleccionando con las mismas premisas.
¿Qué tienen en cuenta o consideran fundamental a la hora de tentar en La Zorrera?
En los tentaderos buscamos animales completos en todos los tercios, que tengan humillación, nobleza, prontitud, fondo, movilidad y sobre todo mucha transmisión.
¿Qué importancia tiene el tercio de varas en la casa?
Para nosotros el tercio de varas es fundamental. En nuestros tentaderos ponemos a la vaca hasta 6 o 7 veces al caballo. Consideramos que en este tercio el animal nos muestra su nivel de bravura.
Hablar de Cebada Gago es hablar de la historia viva de los Sanfermines. ¿Qué significa para la casa mantener ese idilio con la plaza de Pamplona?
Indiscutiblemente es la feria más importante de nuestra ganadería. Es la que nos ha dado más nombre y reconocimiento, y donde hemos lidiado con más regularidad desde que mi padre fue la primera vez con una novillada.
¿Tienen alguna plaza soñada a la que volver?
Hay muchas plazas en las que nos gustaría volver a lidiar, tanto en España como en Francia. Ferias donde hemos cosechado triunfos importantes y nos ha permitido disfrutar del toro que criamos.
Sus toros destacan siempre por la integridad, debe ser algo innegociable ¿verdad?
Para nosotros nuestro principal cliente es el aficionado, que acude a la plaza pagando su entrada para ver un espectáculo íntegro y eso por nuestra parte es lo que garantizamos.
Para terminar: ¿Qué le dirían al aficionado joven que entra hoy por primera vez a una plaza a ver una corrida de Cebada Gago para que entienda la grandeza y el respeto que impone esta divisa?
Bueno, creo que en realidad cualquier ganadería merece respeto, ya que ser ganadero de bravo no es tarea fácil en estos tiempos. Pero nosotros lo que deseamos transmitir es la ilusión por seguir criando un toro que emocione al aficionado y de importancia y categoría al torero que se pone delante.
Las palabras de Salvador García Cebada revalidan por qué la divisa encarnada y verde sigue siendo un estandarte de la tauromaquia. Mantenerse fiel a un tipo de toro exigente y exigido, sin ceder ante modas ni comodidades, es un ejercicio de coherencia que solo se entiende desde la máxima afición. Con la mirada puesta en dar al espectador la emoción de un animal completo e íntegro, la familia Cebada continúa garantizando la verdad del espectáculo tanto en La Zorrera como en cada plaza que pisa.