
“Novilleros Andalucía” entrevista a la Ganadería Monte Toro, un joven proyecto nacido de la pasión de un criador que une su experiencia en los ruedos y la veterinaria para abrirse camino en el campo bravo, en una conversación sincera sobre el sacrificio diario de la dehesa, la búsqueda del toro ideal y el motor de la afición
En el mundo del toro bravo, convertirse en ganadero es mucho más que emprender un negocio; es abrazar un estilo de vida guiado por la pasión y el sacrificio. La Ganadería Monte Toro, un proyecto joven, pero con raíces profundas en la tradición taurina, es el vivo ejemplo de este compromiso. Fundada a finales de 2022, esta casa ganadera nace del sueño de un hombre que cambió las luces del ruedo y las aulas de veterinaria por los campos de la dehesa. En la siguiente entrevista, José Luis Villafuerte, ganadero, nos desvela los orígenes, la rutina diaria, los éxitos tempranos y la filosofía de bravura que define el presente y el futuro de Monte Toro.
¿Cuál es el origen de la Ganadería Monte Toro y qué motivó a la familia fundadora a apostar por la crianza de toros de lidia?
El motivo de criar reses de lidia es mi vocación como ganadero que es superior a la vocación de torero y de veterinario. Yo quise ser torero y llegué a torear cuarenta novilladas picadas y siempre tuve la ilusión de tener algún día mi ganadería. Cuando empecé mis estudios de veterinario también fue siempre con la idea de ser algún día ganadero.
¿Qué líneas de sangre o encastes predominan actualmente en su vacada?
La ganadería de Monte Toro se crea en diciembre de 2022 al adquirir la ganadería de Francisco Ruiz Miguel compuesta por vacas del hierro de El Torero y vacas de Guateles de la ganadería de El Rodeo. Los sementales son de la ganadería de El Torero.
Para usted, ¿cómo sería el “toro ideal”?
El toro ideal debe ser un animal con nobleza, pero, a su vez, que transmita fiereza a los tendidos. Debe crecerse ante el castigo en el caballo y en la muleta ser pronto en los cites, humillar y repetir las embestidas.
Ser ganadero de bravo es una forma de vida, no solo un negocio. ¿Cómo es la rutina de un día cualquiera?
La ganadería de bravo es muy bonita, pero a su vez muy sacrificada y por desgracia, poco rentable. Hay que tener mucha afición para mantenerse en este sector sin ser una ganadería de las “grandes”. Todos los días hay que repasar todos los animales para detectar si hay algún problema o si ha parido alguna vaca. Hay que estar muy pendiente de los animales.
A medida que la ganadería sume años y camadas, los criterios pueden ir refinándose. ¿Qué tipo de embestida o comportamiento sueñan con consolidar como el ‘sello de identidad indiscutible’ de Monte Toro en las próximas décadas?
El tipo de embestida que busco en los animales es que humillen, se desplacen y repitan las embestidas con motor para aguantar tandas de seis o siete muletazos, que es cuando se emocionan los espectadores.
¿Cuál es el plan cronológico para los próximos años? ¿Para cuándo proyectan el debut de sus primeros novillos o toros en plazas de relevancia?
De momento la Ganadería de Monte Toro solo lidia becerros y novillos erales, el tener animales de más edad complica mucho el manejo en el campo y hay que tener muy buenas instalaciones. De momento con lidiar los animales de erales creo que está bien. El debut ganadero de Monte Toro fue en la plaza de toros de Córdoba en el año 2024. En el año 2025 de nuevo en la plaza de Córdoba se le perdonó la vida a un novillo llamado “Embarcado” y este año ya ha estado padreando. Es una satisfacción muy grande criar un animal para lidiarlo y ver cómo le perdonan la vida y vuelve al campo.
Para terminar: si tuvieran que definir el futuro de Monte Toro en una sola palabra, ¿cuál sería y por qué?
Ilusión y afición, sin estas dos cualidades es imposible ser ganadero de bravo.
La historia de la Ganadería Monte Toro demuestra que la crianza del toro de lidia es, ante todo, un acto de fe y amor por la tauromaquia. A pesar de las dificultades económicas y el esfuerzo diario que exige el campo, los frutos de esta casa ya han comenzado a verse con hitos significativos. Con una base genética sólida y las ideas muy claras, el futuro de Monte Toro se vislumbra prometedor, impulsado por ese motor indestructible que su criador define a la perfección: una inquebrantable mezcla de ilusión y afición.