Pablo Torres abre la Puerta Grande en Marbella y lidera una ilusionante tarde de la Liga Internacional de Escuelas Taurinas

Reseñas2 weeks ago156 Views

El novillero de la Escuela Taurina de Valencia fue el único en cortar dos orejas en un festejo en el que el buen nivel de los alumnos quedó condicionado por los fallos con la espada.

La Plaza de Toros de Marbella volvió a convertirse en escaparate del futuro de la Tauromaquia con una nueva cita de la Liga Internacional de Escuelas Taurinas. Los seis alumnos participantes dejaron constancia de su preparación, su ilusión y sus ganas de abrirse camino en una tarde de buen ambiente en la que la espada terminó marcando el resultado final de varios de los actuantes.

Abrió el festejo Samuel Mancilla, de la Escuela Taurina de Algeciras, frente al único novillo de Fermín Bohórquez de la tarde. El joven novillero dejó un notable saludo capotero, manejando el percal con gusto y soltura. Con la muleta alternó algunos enganchones con pasajes de buen trazo y templada expresión que llegaron con fuerza a los tendidos. Sin embargo, el desacierto con la espada le privó de un trofeo que había ganado durante la lidia, siendo finalmente ovacionado.

El malagueño Manolo Martínez confirmó las buenas sensaciones que viene dejando esta temporada. Firmó una actuación muy completa, toreando con gusto, cabeza y personalidad, siempre entregado y buscando hacer las cosas con pureza. Su labor encontró una gran respuesta en los tendidos y fue premiada con una oreja.

También paseó un trofeo Blas Márquez, de la Escuela Taurina de Linares. El jiennense volvió a mostrar un concepto clásico, toreando con suavidad y buen pulso, dejando una faena asentada y de calidad que conectó con el público de Marbella.

Por su parte, el portugués João Fernandes, de la Escola José Falcão, evidenció una actitud sobresaliente desde el primer instante. Su valor, entrega y afición quedaron patentes durante toda la actuación. No obstante, las lógicas dificultades con la espada, consecuencia de la formación portuguesa, donde no se da muerte al toro en la plaza, le impidieron obtener premio, siendo despedido con una ovación.

El gran nombre de la tarde fue Pablo Torres, de la Escuela Taurina de Valencia. El valenciano firmó la actuación más redonda del festejo, toreando con naturalidad, despacio y con un concepto muy definido tanto con el capote como con la muleta. Su capacidad para ligar las embestidas, su serenidad y su conexión con los tendidos le valieron las dos orejas y la salida a hombros por la Puerta Grande como triunfador indiscutible de la tarde.

Cerró el cartel Fernando Donoso, de la Escuela Taurina de Badajoz, que dejó detalles de torero con buenas maneras y una faena de interés. Aunque le faltó un punto más de transmisión para terminar de romper el ambiente, volvió a demostrar que posee condiciones para seguir creciendo en su formación, siendo ovacionado.

En conjunto, la novillada dejó una imagen muy positiva del trabajo que desarrollan las escuelas taurinas. El nivel artístico fue notable y la mayoría de los alumnos ofrecieron argumentos suficientes para ilusionar al aficionado. Solo el manejo de los aceros evitó que el balance de trofeos fuera aún más amplio en una tarde que confirmó el excelente momento de la cantera taurina.

FICHA DEL FESTEJO:
Marbella, novillada de la Liga Internacional de Escuelas Taurinas.
Novillos de Aguadulce y Fermín Bohórquez.

  • Samuel Mancilla (Escuela Taurina de Algeciras): Ovación.
  • Manolo Martínez (Escuela Taurina Provincial de Málaga): Una oreja.
  • Blas Márquez (Escuela Taurina de Linares): Una oreja.
  • João Fernandes (Escola José Falcão): Ovación.
  • Pablo Torres (Escuela Taurina de Valencia): Dos orejas.
  • Fernando Donoso (Escuela Taurina de Badajoz): Ovación.

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