
Andrés Lorite, vicepresidente primero de la Diputación de Córdoba, glosa la figura del cuarto Califa durante la tradicional ofrenda floral ante su mausoleo
Córdoba ha vuelto a rendir homenaje a Manuel Rodríguez Sánchez ‘Manolete’ en el 79 aniversario de su muerte. El cementerio de Nuestra Señora de la Salud acogió este viernes la tradicional ofrenda floral ante el mausoleo del cuarto Califa del Toreo, una cita organizada por la Tertulia Taurina La Montera que alcanza ya su trigésima sexta edición y que volvió a reunir a aficionados, profesionales y representantes de las instituciones cordobesas.
Uno de los grandes protagonistas del acto fue Andrés Lorite, vicepresidente primero de la Diputación de Córdoba, que fue el encargado de glosar la figura y trayectoria de Manolete. Lorite reivindicó la vigencia de su legado y su estrecha vinculación con la identidad de Córdoba, definiendo al torero como una “leyenda viva de la torería más pura”, además de “universal embajador de la mejor cultura de nuestra tierra” y “maestro de maestros”.
Durante su intervención, Lorite puso también el acento en la dimensión cordobesa de Manolete y en la necesidad de mantener viva su memoria. “Ser manoletista es ser cordobés”, afirmó el vicepresidente primero de la institución provincial, que destacó que a través de la figura del torero Córdoba se proyectó internacionalmente y continúa encontrando en él uno de sus grandes referentes culturales y taurinos.

El representante de la Diputación puso además en valor la presencia de las nuevas generaciones de la tauromaquia cordobesa en un acto dedicado precisamente a una de las figuras fundamentales de la historia del toreo. En este sentido, destacó la participación de alumnos y profesores de la Escuela Taurina, subrayando la importancia de que los jóvenes conozcan y formen parte de las iniciativas destinadas a preservar el legado de Manolete.
La jornada sirvió para recordar la figura del torero cordobés en una fecha especialmente señalada. Manolete falleció el 29 de agosto de 1947, después de la cornada sufrida el día anterior por el toro Islero en la plaza de Linares. Aquella tarde terminó convirtiéndose, como recordó Lorite, en “el final del hombre y el nacimiento del mito”.
El homenaje contó con la presencia de aficionados y representantes del mundo del toro cordobés, además de miembros de distintas peñas taurinas. Tras las palabras de los participantes se realizó la tradicional ofrenda floral ante la tumba de Manolete, seguida del lanzamiento de claveles y el rezo de un Padrenuestro.
La Diputación de Córdoba vuelve así a estar presente en una conmemoración que mantiene viva una parte esencial de la memoria taurina y cultural de la provincia. La participación de Andrés Lorite como encargado de glosar la figura del cuarto Califa refuerza el compromiso institucional con la conservación y difusión del legado de un torero que, 79 años después de su muerte, continúa formando parte inseparable de la identidad de Córdoba.