
El novillero de la Escuela Taurina Triana-Tomás Campuzano ha sido aplaudido en el cuarto de la noche
Javier Spínola estuvo pleno de disposición durante toda la lidia, mostrando un concepto del toreo sumamente amplio y variado. Se enfrentó a un cuarto de la tarde que ofreció una movilidad franca y de cierta clase en sus embestidas, que sin embargo fue acusando el desgaste y viniéndose a menos a lo largo del trasteo. El novillero mexicano plantó cara con firmeza y logró cincelar muletazos de buena factura y trazo limpio por ambos pitones. Su labor se emborronó al atascarse de mala manera con los aceros, acertando con el verduguillo justo en el instante en el que sonaba el fatal tercer aviso. Ovación.


