
El ruedo maestrante, convertido en escenario bajo una gran carpa, acogió una nueva edición de una cita que volvió a reunir al mundo del toro y a la Universidad en torno al esfuerzo, la vocación y el rigor
La Real Maestranza de Caballería de Sevilla celebró su tradicional gala de entrega de los Premios Taurinos y Universitarios en una fastuosa ceremonia que volvió a escenificar el punto de encuentro entre dos ámbitos aparentemente distintos pero unidos por la búsqueda de la excelencia.
Una imponente carpa instalada en el ruedo maestrante sirvió de escenario para una velada que congregó a las principales fuerzas vivas de la ciudad. El acto estuvo presidido por el Teniente de Hermano Mayor de la institución, Marcelo Maestre, que se estrenaba en esta cita, y contó con la presencia del alcalde de Sevilla, el arzobispo y el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, junto a numerosas personalidades del ámbito civil, militar y cultural. También asistió por primera vez la rectora de la Universidad de Sevilla, Carmen Vargas, primera mujer en ocupar el cargo.
En su intervención, Marcelo Maestre definió el toreo como “reserva natural de asombro y entusiasmo” y apeló a valores como el “esfuerzo” y la “vocación” para enlazar la tauromaquia con el ámbito universitario, en un mundo —subrayó— necesitado de excelencia y referentes, poniendo como espejo a la Corona.
Por su parte, la rectora Carmen Vargas destacó el equilibrio entre tradición y renovación, así como la continuidad histórica de dos instituciones como la Hispalense y la Maestranza. “Aquí se reconocen trayectorias distintas; las del ruedo y las del aula, pero con un denominador común: el rigor”, afirmó.
En el apartado taurino, los galardones recayeron en el diestro David de Miranda, reconocido como triunfador de la Feria; Morante de la Puebla, premiado por la mejor faena y el mejor toreo de capote; Pepe Moral, por la mejor estocada; Juan Sierra, como mejor subalterno a pie; Antonio Chacón, mejor subalterno en banderillas; y Juan Francisco Peña, mejor picador.
En el apartado ganadero, fueron distinguidos Juan Pedro Domecq, por la mejor corrida de toros, y Santiago Domecq, por el toro “Anárquico”, considerado el mejor del ciclo ferial.
También subieron al estrado los triunfadores de las novilladas sin picadores: Julio Aparicio, que recibió un vestido de torear; “Bombita”, galardonado con un capote de paseo; y Manuel Domínguez, premiado con un capote de brega.
A continuación, recibieron sus distinciones los 26 alumnos con los mejores expedientes académicos de la Universidad de Sevilla, en un reconocimiento marcado por el equilibrio entre hombres y mujeres.
El Himno de Andalucía y la Marcha Real pusieron el colofón a un acto que se prolongó sobre el propio ruedo en una velada de convivencia, simbolizando la unión entre el mundo taurino y el universitario bajo el amparo de la Real Maestranza.