
El novillero granadino ha firmado una temporada 2025 extraordinaria, en la que ha puntuado en plazas de importancia como Béziers o Maurrin
Si hay un novillero que ha destacado en el ya finalizado año 2025 en la provincia de Granada, ese es Pablo Hernández. Torero de corte clásico, y natural de la localidad de Zújar (comarca de Baza, Granada), además dealumno de la Escuela Taurina de la capital, ha toreado un total de nueve novilladas, cortando el mismo de orejas.
Hasta tres novilladas en plazas francesas de primera categoría, como las de Mont de Marsan, Béziers y Bayona – cortando una oreja en la segunda de ellas –, y triunfos de gran importancia en plazas de categoría avalan una temporada de éxitos.

Dos orejas en Baeza, otras dos orejas en Jerez del Marquesado (que habrían sido más de no ser por la espada), una oreja en Diezma tras una inteligentísima faena ante un novillo de lo más complicado, la ya mencionada oreja en Béziers, a la que se suma otra en la francesa Maurrin, finalista del Bolsín Taurino de Ledesma en su XVIII edición…
En definitiva, una temporada arrolladora que, en palabras del propio novillero, le ha servido para crecer como torero, mejorar su técnica y para poder expresarse y – añado yo – para poder calar entre el aficionado. De cara al 2026 que ahora comienza, Hernández espera seguir progresando en esa mejora técnica, para poder darse más a conocer entre el público y que su nombre esté en boca del aficionado y, sobre todo, espera poder demostrar el torero que lleva dentro.
Un torero: Diego Urdiales
Una plaza: Granada
Un color de traje de luces: Tabaco y oro
Un pasodoble: Suspiros de España
Una ganadería: El Torero
Un cartel soñado: Morante de la Puebla, Diego Urdiales y Pablo Hernández