
Las cámaras de la industria cinematográfica india captaron distintos planos del torero linense, que lidió varios erales de la ganadería Hermanos Vadia, ligada al maestro Jesulín de Ubrique
La Línea de la Concepción se convierte en escenario internacional con el rodaje de una producción india en la Plaza de Toros. El novillero linense Juan Jesús Rodríguez participa como protagonista en una experiencia que califica como “inolvidable”.
Así pues, la ciudad gaditana ha vivido en los últimos días una experiencia insólita y emocionante: el rodaje de una película de Bollywood en la Plaza de Toros municipal. Entre los protagonistas se encuentra el novillero local Juan Jesús Rodríguez, que ha tenido la oportunidad de mostrar su arte delante de las cámaras en una producción que, sin duda, dará visibilidad internacional tanto a la ciudad como a la tauromaquia.
“Fue una experiencia nueva y muy entretenida. Estuvimos muchas horas grabando, toreamos y lo pasamos muy bien”, declaró Rodríguez en una entrevista, recordando una jornada intensa que comenzó a las siete de la mañana y se prolongó hasta bien entrada la tarde. El joven novillero toreó varios erales de la ganadería Hermanos Vadia, ligada al maestro Jesulín de Ubrique, que dieron un gran juego en la plaza.
Las cámaras de la industria cinematográfica india captaron distintos planos del torero linense en acción: paseíllos, suertes de muleta, embestidas al carretón y detalles en la Puerta de Toriles. “Me lo tomé como una novillada más, aunque fue especial, porque había muy poco público, apenas cincuenta figurantes. Aun así, la gente reaccionaba y parecía una tarde de toros”, recordó Rodríguez.
El novillero confesó sentirse “muy orgulloso” de representar a su ciudad en una película que supondrá, además, un escaparate internacional para la tauromaquia. “Que graben en nuestro pueblo es señal de que algo estamos haciendo bien. Es un orgullo para nosotros”, afirmó.
Más allá del cine, Juan Jesús Rodríguez ya piensa en su próxima cita taurina: este sábado toreará en Cortes de la Frontera, localidad a la que le une un especial cariño desde niño. “Llevo dos o tres años sin ir y tengo muchas ganas de volver porque siempre es un encanto torear allí”, señaló.
La participación de Rodríguez en esta producción no ha pasado desapercibida entre sus vecinos, que ya lo paran por la calle para recordarle que pronto podrán verlo en la gran pantalla. Una mezcla de cine y tauromaquia que pone a La Línea en el mapa internacional.